La bienvenida al Maison de Marthe fue calurosa e informativo. Se aseguró que estuviéramos bien instaladas y nos hizo las reservaciones para comer los días de nuestra estancia ya que no hablamos francés. Nos indicó que el mejor plan para el sábado en la mañana era ir al mercado atrás de la Catedral. Algo que solo un local te puede decir.
Valerie, la dueña, nos escribió durante todo el proceso de nuestra estancia, antes y durante. Nos organizo un viaje a Angers y Les Man’s que le pedimos que nos sugiriera.
Realmente ellas hicieron que este viaje fuera memorable para mi hija y yo, ya que hace poco perdí a mi marido y queríamos tener este tiempo especial juntas.